Maravillas de la Condición Humana
Hay días en que valdría más no salir de la cama, pero en cambio hay otros donde vale bastante la pena (y la flojera). Tal fue el caso del día domingo 20, y es que no sólo vi a un Nacho Vegas, sino que mis ojos pudieron capturar aproximadamente a unos 500. Realmente fue extraordinario ver ese montón de piecitos envueltos en zapatos negros recién boleados y sin raspaduras; sacos de todos tipos, pero claro en colores oscuros; cabellos ondulados y a medio cortar. ¿Cómo lo hacen?, ¿Cómo pueden todos los fans de Nacho Vegas tener el cabello parecido al suyo? Es algo así como el cabello largo, lacio y negro de todos los emos; pero en fin, ver a ese montón de ojos tapándose la esperanza, la ilusión y el inexistente sol de las 19:00 con esas gafas negras estilo RayBan hizo que valiera la pena en gran medida, claro que no tanto como ver, escuchar y sentir el concierto a más o menos a 3 metros de distancia de Vegas y concretar su gran, gran parecido con alguien que conozco bien.

Comentarios
Escribes muy bien, sabes? Te felicito!
Beso.
Me da vergüencita porque nunca vengo a visitar su reino; pero hoy tengo un ratito y no me quería perder esta dolce vita. Qué genial la cabacera del blog. Traslada a otras épocas; a épocas mágicas.
Muy linda esta entrada. Me daré un paseíllo por el resto.
Besos, ma belle daniela.
El arte está en conquistARTE.
Y escriba más, que da gusto leerla!
Un besito, ma belle.
La conquistadora, en este caso, gana eso pero pierde el saberse deseada desde lejos...
Todo tiene dos caras imagino.
Un beso guapisima!
mi nombre: no importa. lo bueno que ahora sabré que leer cuando se terminen los BloGs pedorros y pretenciosos como el que edito.
cuidate. saludos.
www.circuloefimero.blogspot.com