No, ya no existe ni pizca de la que era, todo se transformó, todo en mi es nuevo. Bueno, quizás persista... la idéntica sonrisa, pero ya no se rie de lo mismo la misma mirada, mas ya no ve igual la misma lengua, que sabe diferente el mismo cabello, pero ya es largo las idénticas orejas, aunque se entretienen con nuevos cuentos los mismos pies, que ahora corren al norte y ya no al sur la misma estatura, pero ya alcanza las nubes la iniguanable voz, con otras frases la misma yo, pero más verdadera.